Periodontitis: qué es, síntomas, fases y tratamiento en Castellón

Nuria Almela explicando un diagnóstico de periodontitis a una paciente en Castellón

Este contenido es para ti si te sangran las encías con frecuencia, has notado que se retraen o te han dicho que puedes tener una enfermedad periodontal y quieres entender qué significa.

La periodontitis es una enfermedad que afecta a los tejidos que mantienen los dientes en su sitio. Aunque puede comenzar con signos aparentemente leves, como sangrado o inflamación, su principal diferencia respecto a una gingivitis es que existe una pérdida progresiva del soporte que rodea al diente.

La buena noticia es que, cuando se diagnostica y se trata correctamente, es posible controlar su avance en muchos pacientes. Para conseguirlo, no basta con aliviar la inflamación: es necesario estudiar qué tejidos están afectados y establecer un tratamiento y un mantenimiento adaptados a cada caso.

En este artículo te explicamos qué es la periodontitis, qué síntomas puede producir, cómo se diagnostica y qué opciones de tratamiento periodontal en Castellón existen.

¿Qué es exactamente la periodontitis?

Los dientes no están sujetos únicamente por la encía. A su alrededor existen diferentes estructuras, como el ligamento periodontal y el hueso alveolar, que forman parte de su sistema de soporte.

Cuando se acumulan bacterias alrededor y debajo de la encía, el organismo responde generando inflamación. En una gingivitis, esa inflamación se limita a los tejidos superficiales y puede ser reversible si se elimina la causa.

En la periodontitis, en cambio, la inflamación ha comenzado a afectar a la unión entre la encía y el diente, al ligamento periodontal y al hueso que sostiene la raíz. Como consecuencia, pueden aparecer espacios más profundos entre la encía y el diente, conocidos como bolsas periodontales.

Estas bolsas facilitan que se acumulen bacterias en zonas que no pueden limpiarse correctamente con un cepillo convencional. Por eso la enfermedad puede seguir avanzando aunque la persona mejore su higiene en casa.

¿Gingivitis y periodontitis son lo mismo?

No. Aunque ambas pertenecen al grupo de enfermedades de las encías, existe una diferencia importante:

  • Gingivitis: hay inflamación y sangrado, pero no se ha producido pérdida del soporte que rodea al diente.
  • Periodontitis: además de inflamación, existe pérdida de inserción periodontal y, en mayor o menor medida, pérdida de hueso.

Una gingivitis no tratada puede evolucionar en algunas personas, pero no todas las encías inflamadas ni todos los episodios de sangrado significan que ya exista una periodontitis.

El sangrado puede relacionarse con una gingivitis, con acumulación de placa, con una técnica de cepillado inadecuada o con otros factores. Aun así, cuando aparece con frecuencia o persiste durante varios días, conviene valorarlo para conocer su causa.

Si tu principal síntoma es la inflamación, puedes consultar también nuestro artículo sobre las causas de las encías inflamadas y cuándo acudir al dentista.

¿Cuáles son los síntomas de la periodontitis?

La periodontitis no siempre provoca dolor. De hecho, puede avanzar lentamente y pasar desapercibida durante bastante tiempo. Por eso es importante no esperar a que un diente se mueva para solicitar una revisión.

Algunas de las señales que pueden aparecer son:

  • Sangrado frecuente al cepillarse, al utilizar cepillos interdentales o incluso de forma espontánea.
  • Encías enrojecidas, inflamadas o sensibles.
  • Mal aliento persistente o mal sabor de boca.
  • Encías retraídas y dientes que parecen más largos.
  • Sensibilidad en las raíces dentales.
  • Separación progresiva entre algunos dientes.
  • Cambios en la forma de morder.
  • Salida de pus entre la encía y el diente.
  • Movilidad dental en los casos más avanzados.

La presencia de uno de estos signos no permite confirmar por sí sola el diagnóstico. Para saber si existe periodontitis es necesario realizar una exploración periodontal.

¿Por qué aparece la periodontitis?

La acumulación de placa bacteriana es el principal desencadenante, pero no todas las personas responden de la misma manera. Hay factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad o favorecer que progrese más rápidamente.

Entre los más relevantes se encuentran:

  • Una higiene oral insuficiente o poco eficaz.
  • El tabaquismo.
  • La diabetes, especialmente cuando no está bien controlada.
  • La predisposición individual y los antecedentes familiares.
  • La falta de revisiones y limpiezas profesionales.
  • Determinadas situaciones que dificultan la higiene entre los dientes.

El tabaco merece una atención especial porque puede reducir el sangrado visible. Esto significa que una persona fumadora puede tener una enfermedad periodontal activa sin que sus encías sangren tanto como cabría esperar.

¿Cuáles son las fases o estadios de la periodontitis?

Actualmente, la periodontitis se clasifica en diferentes estadios según la cantidad de soporte perdido, la complejidad del caso y las consecuencias que la enfermedad ha producido.

Estos estadios no se determinan únicamente por los síntomas que percibe el paciente. Es necesario combinar los datos de la exploración periodontal con las pruebas radiográficas.

Estadio I: periodontitis inicial

Existe una pérdida de soporte limitada. Puede haber bolsas periodontales poco profundas y una pérdida ósea inicial, pero todavía no suelen existir problemas funcionales importantes.

Detectarla en este momento permite actuar antes de que se produzca una destrucción mayor.

Estadio II: periodontitis moderada

La pérdida de inserción y de hueso es más evidente. Las bolsas pueden ser más profundas y la limpieza diaria comienza a resultar más difícil en determinadas zonas.

Aunque el daño es mayor que en el estadio inicial, muchos casos pueden controlarse mediante tratamiento periodontal no quirúrgico y un buen programa de mantenimiento.

Estadio III: periodontitis avanzada

Existe una pérdida importante de soporte y aumenta el riesgo de perder alguna pieza dental. Pueden aparecer bolsas profundas, movilidad, defectos óseos o afectación de las zonas en las que se separan las raíces de los molares.

En estos casos puede ser necesario combinar el tratamiento periodontal básico con procedimientos quirúrgicos o regenerativos.

Estadio IV: periodontitis muy avanzada

Además de una destrucción periodontal severa, pueden existir pérdida de dientes, desplazamientos dentales, dificultades para masticar o alteraciones importantes de la mordida.

El tratamiento suele requerir una planificación más amplia y, en ocasiones, la coordinación de diferentes áreas de la odontología para recuperar tanto la salud periodontal como la función.

¿Cómo se diagnostica la periodontitis?

Observar si las encías están inflamadas no es suficiente para diagnosticar una periodontitis. La valoración debe estudiar cuánto soporte conserva cada diente y si la enfermedad se encuentra activa.

El diagnóstico puede incluir:

Historia clínica y factores de riesgo

Se revisan los antecedentes médicos y dentales, los hábitos de higiene, el consumo de tabaco, la presencia de diabetes y otros factores que puedan influir en la evolución.

Sondaje periodontal

Se utiliza una pequeña sonda graduada para medir el espacio existente entre la encía y el diente en diferentes puntos. También se registra si aparece sangrado durante la exploración.

Esta prueba permite detectar bolsas periodontales que no son visibles a simple vista.

Evaluación de la pérdida de inserción

Además de medir la profundidad de las bolsas, se analiza la posición de la encía y la cantidad de soporte periodontal que se ha perdido.

Movilidad y afectación de las raíces

Se comprueba si algún diente presenta movilidad y si la pérdida de soporte ha alcanzado las zonas situadas entre las raíces de los molares.

Pruebas radiográficas

Las radiografías permiten valorar la altura y la forma del hueso alrededor de las raíces. La información clínica y radiográfica se combina para establecer el estadio de la enfermedad y planificar el tratamiento.

¿Cómo se trata la periodontitis?

El tratamiento depende del estadio, de las zonas afectadas, de los factores de riesgo y de cómo responden los tejidos. No todas las personas necesitan los mismos procedimientos.

1. Control de la placa y mejora de la higiene

El primer paso consiste en reducir la cantidad de bacterias y enseñar al paciente a limpiar correctamente las zonas de riesgo.

Puede ser necesario adaptar la técnica de cepillado, introducir cepillos interdentales o utilizar otros recursos según el espacio disponible entre los dientes.

También se revisan factores como el tabaco o el control de la diabetes, ya que pueden influir en la respuesta al tratamiento.

2. Instrumentación o limpieza subgingival

Cuando existen depósitos de sarro y bacterias debajo de la encía, es necesario limpiar las superficies de las raíces y el interior de las bolsas periodontales.

Este procedimiento se conoce tradicionalmente como raspado y alisado radicular, aunque actualmente también se utiliza el término instrumentación subgingival.

Dependiendo de la extensión de la enfermedad, puede realizarse por zonas y necesitar varias sesiones. Cuando es necesario, se utiliza anestesia local para que el tratamiento resulte más cómodo.

3. Reevaluación periodontal

Después de dejar pasar el tiempo necesario para que los tejidos respondan, se realiza una nueva exploración.

En esta visita se comprueba si ha disminuido el sangrado, si las bolsas son menos profundas y si quedan zonas que requieren un tratamiento adicional.

4. Tratamiento quirúrgico o regenerativo

Si persisten bolsas profundas o existen defectos óseos concretos, puede estar indicado acceder quirúrgicamente a la zona para limpiarla con mayor precisión.

En determinados casos también pueden utilizarse técnicas regenerativas destinadas a recuperar parte del soporte perdido. Sin embargo, no todos los defectos ni todos los dientes pueden regenerarse, por lo que la indicación debe estudiarse individualmente.

5. Mantenimiento periodontal

Una vez controlada la enfermedad comienza una fase fundamental: el mantenimiento.

En estas visitas se revisan las encías, se vuelven a medir las zonas de riesgo, se eliminan los depósitos que se hayan formado y se adapta la higiene domiciliaria.

La frecuencia no es igual para todos. En muchos pacientes las revisiones se programan cada tres, cuatro o seis meses, dependiendo del estadio previo, del tabaquismo, del control de placa y de la respuesta obtenida.

¿Es lo mismo una limpieza dental que un tratamiento periodontal?

No. Una limpieza dental profesional está orientada principalmente a eliminar placa, sarro y manchas de las superficies accesibles de los dientes.

En una persona con periodontitis hay que trabajar también por debajo de la encía y sobre las superficies radiculares, donde se encuentran las bolsas periodontales. Además, el tratamiento incluye mediciones, reevaluaciones y un programa de mantenimiento específico.

Por tanto, una limpieza convencional puede ser suficiente para una persona sin pérdida de soporte, pero no sustituye al tratamiento periodontal cuando ya existe periodontitis.

¿Duele el tratamiento de la periodontitis?

La sensibilidad depende del grado de inflamación y de la profundidad de las zonas que deben tratarse. Cuando es necesario limpiar debajo de la encía, se puede utilizar anestesia local.

Después del tratamiento puede aparecer sensibilidad temporal, especialmente al frío, o notarse más espacio entre algunos dientes. Esto puede suceder porque, al reducirse la inflamación, la encía recupera un volumen más cercano al saludable y quedan visibles zonas que antes estaban cubiertas por tejido inflamado.

Antes de empezar, explicamos qué procedimiento necesita cada zona y qué puedes esperar durante los días posteriores.

¿Se puede recuperar el hueso perdido?

El primer objetivo del tratamiento es detener o ralentizar la progresión de la enfermedad y conservar los dientes que tengan un pronóstico razonable.

La pérdida de soporte no desaparece simplemente al eliminar la inflamación. Sin embargo, en determinados defectos pueden emplearse técnicas regenerativas para intentar recuperar parte del tejido perdido.

La posibilidad de regeneración depende de la forma del defecto, del diente afectado, de la higiene, del tabaquismo y de otros factores. Por eso no es posible asegurar el mismo resultado en todos los casos.

¿Puede salvarse siempre un diente con periodontitis?

No siempre. Muchos dientes pueden mantenerse durante años cuando la enfermedad se controla y el paciente cumple con el mantenimiento, pero otros pueden presentar una pérdida de soporte demasiado avanzada o factores que empeoren mucho su pronóstico.

La decisión de conservar o extraer una pieza no debe basarse únicamente en una radiografía o en el grado de movilidad. Hay que valorar el soporte restante, la respuesta al tratamiento, la función del diente y las alternativas disponibles.

Nuestro objetivo es ofrecer una valoración honesta: conservar los dientes cuando sea clínicamente razonable, pero sin prometer resultados que la situación periodontal no permita garantizar.

¿Qué relación existe entre la periodontitis y los implantes?

Los implantes no pueden desarrollar periodontitis porque no tienen ligamento periodontal, pero los tejidos que los rodean pueden sufrir enfermedades periimplantarias, como la periimplantitis.

Las personas que han tenido periodontitis necesitan prestar especial atención a la higiene y a las revisiones si llevan implantes. Puedes ampliar esta información en nuestro artículo sobre los implantes dentales.

Tratamiento de la periodontitis en Castellón

Si notas sangrado persistente, retracción de las encías, mal aliento frecuente o movilidad dental, una valoración periodontal permite saber si existe únicamente inflamación superficial o si ya se ha producido pérdida de soporte.

En Almela Clínica Dental estudiamos cada caso de forma individualizada. La exploración nos permite explicarte qué zonas están afectadas, qué opciones de tratamiento existen y qué mantenimiento necesitarás después.

No es necesario esperar a que aparezca dolor. Cuanto antes conozcamos la situación de las encías y del hueso, más posibilidades tendremos de actuar de forma conservadora.

Puedes llamarnos al 964 195 548, escribirnos por WhatsApp al 679 829 854 o solicitar una cita desde nuestra página de contacto.

Estamos en C/ Lluís Bellver Sanz, 22, bajo, 12003 Castellón de la Plana.

Preguntas frecuentes sobre la periodontitis

¿El sangrado de encías significa que tengo periodontitis?

No necesariamente. También puede aparecer por una gingivitis u otras causas. Sin embargo, si el sangrado es frecuente o persiste, conviene realizar una valoración para comprobar si existe pérdida de soporte.

¿La periodontitis se cura?

Puede controlarse y estabilizarse, pero una persona que ya ha tenido periodontitis necesita mantener revisiones periódicas porque conserva un mayor riesgo de reactivación.

¿La periodontitis puede provocar la pérdida de dientes?

Sí, cuando avanza sin tratamiento puede destruir progresivamente el hueso y el ligamento que sostienen los dientes. Esto no significa que todas las personas con periodontitis vayan a perderlos: el diagnóstico, el tratamiento y el mantenimiento cambian considerablemente el pronóstico.

¿Los colutorios eliminan la periodontitis?

No. Algunos productos pueden utilizarse durante periodos concretos como complemento, pero no eliminan el sarro ni las bacterias acumuladas en bolsas profundas. Tampoco sustituyen la higiene interdental ni el tratamiento profesional.

¿Cada cuánto tiempo necesito mantenimiento periodontal?

Depende del riesgo individual. Muchos pacientes necesitan controles cada tres o seis meses, pero el intervalo debe decidirse según el estado de las encías, el control de placa, el tabaquismo, la diabetes y la respuesta al tratamiento.

¿Puedo tener periodontitis sin dolor?

Sí. La enfermedad puede avanzar con pocas molestias, especialmente en sus primeras etapas. Por eso las revisiones y el sondaje periodontal son importantes aunque no exista dolor.

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